Paisajes conurbanos en carne viva. Escenarios de barro para historias de amor, traición y sueños rotos, para las pibas que se la juegan y los guachines desangelados, para los transas de esquina y los malandras en motito. Los relatos de Damián Quilici pueden leerse con la ventana abierta y una cumbia de Antonio Ríos sonando de fondo, con el aroma de la parrilla de la esquina y con personajes que crecen desde el pie entre changas de remisero y alguna fresca esperando en la heladera. Se trata de leer historias donde rotos y luchonas sueñan con ser la revancha de todos aquellos, donde la ranchada persigue la ilusión de un futuro mejor para sus bendiciones y espera la noche del sábado para encarar al Tropi y divertirse un rato con los amigos de toda la vida. Porque afuera, en mitad de la noche del hambre, la soledad, la bala policial y la falta de laburo, los espera la realidad. 

“No es mala, es complicada. Se merece todo lo mejor. Necesita florecer siempre. Que si se enamoran de sus tallos, también lo hagan de sus espinas. Merece a alguien que le haga más fácil la vida, que la ayude a 
llegar a destino sin tener que renegar en el viaje. 
Mamá luchona, como dicen los memes. 
Ella es un cielo donde no cabe cualquier estrella”.

Mamá luchona y otros relatos - Damian Quilici

$790
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Paisajes conurbanos en carne viva. Escenarios de barro para historias de amor, traición y sueños rotos, para las pibas que se la juegan y los guachines desangelados, para los transas de esquina y los malandras en motito. Los relatos de Damián Quilici pueden leerse con la ventana abierta y una cumbia de Antonio Ríos sonando de fondo, con el aroma de la parrilla de la esquina y con personajes que crecen desde el pie entre changas de remisero y alguna fresca esperando en la heladera. Se trata de leer historias donde rotos y luchonas sueñan con ser la revancha de todos aquellos, donde la ranchada persigue la ilusión de un futuro mejor para sus bendiciones y espera la noche del sábado para encarar al Tropi y divertirse un rato con los amigos de toda la vida. Porque afuera, en mitad de la noche del hambre, la soledad, la bala policial y la falta de laburo, los espera la realidad. 

“No es mala, es complicada. Se merece todo lo mejor. Necesita florecer siempre. Que si se enamoran de sus tallos, también lo hagan de sus espinas. Merece a alguien que le haga más fácil la vida, que la ayude a 
llegar a destino sin tener que renegar en el viaje. 
Mamá luchona, como dicen los memes. 
Ella es un cielo donde no cabe cualquier estrella”.